El equipo de Santa Lucía ganó los siete partidos que disputó y se mantiene en lo más alto de la Liga Sanjuanina. Juan Schiany destacó el aprendizaje del torneo pasado, la fortaleza del grupo y el objetivo de pelear por un título que pueda abrirle las puertas a una competencia regional.
Alianza atraviesa un presente que habla por sí solo: siete partidos jugados, siete victorias y una campaña que lo mantiene firme en los primeros lugares de la Liga Sanjuanina 2026.
Pero para Juan Schiany, uno de los referentes del equipo, el presente no es producto de una casualidad. Detrás de este arranque aparece un aprendizaje construido a partir de los errores del torneo pasado y, sobre todo, un grupo que fue ganando confianza con el paso de los partidos.
“Creo que aprendimos mucho del torneo pasado. Hoy supimos solucionar los errores que veníamos teniendo. Más allá también del buen grupo que veníamos armando”, explicó el volante.
La diferencia, según Schiany, no está solamente en lo futbolístico. El plantel consiguió construir vínculos que le permiten afrontar los partidos con mayor conocimiento entre sus integrantes y, también, con la confianza necesaria para marcar errores y buscar soluciones dentro de la cancha.
La fuerza de conocerse
En un campeonato donde cada partido presenta dificultades diferentes, Alianza encontró en la unión del grupo una de sus principales fortalezas.
Schiany explicó que la convivencia y el tiempo compartido hicieron que los jugadores pudieran conocerse mejor y establecer una relación que también se traslada al campo de juego.
“A medida que van pasando los días y como te van pasando cosas, vos las vas charlando y vas teniendo por ahí más confianza con el compañero”, contó.
Para el futbolista, esa confianza permite algo fundamental: poder hablar, corregir y exigir al compañero sin que eso genere conflictos.
“Cosas que le podés decir o corregirle, que cuando no lo conocés o no tenés buena relación o buena afinidad, por ahí cuesta un poquito más”, agregó.
Así, el líder no solamente construyó su campaña desde los resultados. También fue desarrollando una identidad colectiva que se sostiene en el conocimiento entre los jugadores.
Un equipo que aprendió a adaptarse
Otro de los aspectos que Schiany considera determinantes es la capacidad para entender que no todos los partidos se pueden jugar de la misma manera.
Las condiciones de cada cancha, el desarrollo del encuentro y las necesidades del equipo obligan a tomar decisiones diferentes. Y para Alianza, saber interpretar esos escenarios se transformó en una herramienta para sostener la racha.
“Para mí la clave es ser inteligente en cada partido que te toca. Saber que todos los partidos son diferentes”, afirmó.
El volante puso como ejemplo las distintas condiciones que puede presentar cada cancha. Hay encuentros donde el terreno permite desarrollar un juego más elaborado y otros donde la realidad obliga a disputar un partido más físico.
“Hay momentos en que te toca una cancha linda y saber aprovecharla, después hay momentos en que te toca ensuciarte, meterte al barro, porque las canchas no te ayudan”, explicó.
Esa capacidad de adaptación aparece como una de las razones por las que Alianza pudo sostener un rendimiento constante y llegar a siete triunfos consecutivos.
El objetivo va más allá de la racha
Aunque el presente es inmejorable, el plantel no pierde de vista un objetivo mayor: pelear por el campeonato de la Liga Sanjuanina.
Pero existe también una motivación adicional. Alianza sabe que una buena campaña puede permitirle acceder a una competencia regional y medirse con otros equipos fuera de San Juan.
Schiany reconoció que ese desafío genera ilusión dentro del plantel.
“Estamos enfocados obviamente en salir campeones acá, pero sabemos que también tenemos un torneo que yo creo que a la mayoría de los jugadores les gustaría jugar”, señaló.
Para el jugador, disputar una competencia de ese nivel representaría una experiencia importante tanto desde lo individual como para la institución.
“Es bueno en lo personal y también en lo grupal para un club”, sostuvo.
El sueño de dar un paso más
La posibilidad de trascender los límites del fútbol sanjuanino aparece como una motivación concreta para Alianza.
Schiany contó que dentro del club ya se conversa sobre lo que significaría conseguir un ascenso y tener la oportunidad de competir fuera de la provincia.
“Siempre nosotros en el club charlamos de lo bueno que sería poder ascender”, afirmó.
En ese sentido, el contexto del fútbol sanjuanino también genera una oportunidad. El jugador considera que son pocos los equipos que actualmente tienen la posibilidad de disputar competencias por fuera de la provincia.
La referencia a San Martín aparece justamente en ese análisis y marca una de las aspiraciones que puede tener Alianza si logra sostener su campaña y alcanzar el objetivo del campeonato.
El fútbol también como refugio
Detrás del futbolista y de la competencia también existe una dimensión personal que Schiany no dejó de lado. Para él, entrenar y compartir con sus compañeros tiene un valor que trasciende lo deportivo.
El fútbol funciona como un espacio para desconectarse de los problemas y encontrar un lugar donde compartir con otros.
“Me hace muy bien, la verdad que me saca de todo por ahí”, expresó.
Y agregó: “Yendo a entrenar, estando con los compañeros compartiendo, te saca un montón de los problemas”.
Esa mirada permite entender por qué el presente de Alianza no se reduce a una estadística de siete victorias. El equipo también se convirtió en un espacio de pertenencia para sus jugadores, donde el grupo, la confianza y el compañerismo forman parte de la construcción cotidiana.
Alianza quiere sostener el camino
Siete partidos, siete victorias y una campaña que lo tiene como uno de los grandes protagonistas de la Liga Sanjuanina 2026. Alianza construyó su presente a partir del aprendizaje, la unión del plantel y la capacidad para adaptarse a cada partido.
Ahora tendrá un nuevo desafío cuando visite a Marquesado, con la posibilidad de extender su puntaje ideal y seguir fortaleciendo una campaña que ya registra 21 goles a favor y apenas cuatro en contra.
El objetivo está claro: mantener la identidad, sostener la racha y transformar este gran comienzo en algo todavía más importante.